El largo, penoso y rentable camino de la autopromoción.
Hace ya unos años que termine con los papeleos, problemas y lÃos que han significado la construcción de mi casa en régimen de autopromoción. Por ello no os voy a hablar de algo nuevo sino algo que tiene unos años de historia. Pero como podemos ver en algunos foros, como por ejemplo el de Yahoo, sigue siendo tema que interesa a la gente.
Lo puntualizo porque en una Internet donde las noticias de hace media hora son desmenuzadas, las de hace una hora son viejas y las de ayer historia, puede que parezca algo pasado el que me refiera a temas de hace tres o cuatro años. También puede que algo de lo que cuente ya no esté en vigor, o haya sido modificado en esta superposición de reinos de taifas que es España, donde las leyes y normas varÃan más al capricho del reyezuelo de turno (se llame concejal, alcalde, consejero, presidente autonómico o ministro) sobre todo en temas de urbanismo y sus anexos… sobre los cuales no hablare porque según la administración de turno pueden llegar a ser muy, pero que muy curiosos.
El caso es que estaba disfrutando de las magnificas vistas de la terraza de mi casa con un amigo cuando surgió el tema del blog y, entre otras cosas, me pregunto porque no lo aprovechaba para compartir mi experiencia en la construcción de la casa con todos vosotros, pues seguro que hay quien está interesado en esta posibilidad y ahora, en momentos en que la construcción va a menos puede aun ser más rentable, o al menos mas asequible que cuando yo me lance a ello, con unos costes disparatados, sobre todo por la falta de profesionales y de “los otros”. Y digo “los otros” porque , a falta de profesionales muchos espontáneos se han dedicado a la construcción, en algunos casos incluso con tÃtulos relacionados, sean de FP o universitarios, que cobraban tanto como los profesionales pero su rendimiento era, por decirlo en términos optimistas, bajo.
Evidentemente hay un aumento de riesgos, que no voy a negar, derivada también de la situación de crisis. Riesgos personales y riesgos externos, incluso con la constructora que se contrate. Pero sin duda es algo que cada uno debe de evaluar. Evidentemente una práctica habitual, en la que ahora hay que mostrarse más estricto e inflexible es la de pagar por obra realizada… y certificada por la dirección técnica.
Los dos primeros adjetivos pueden hacer pensar que es algo demasiado arduo como para ser interesante… el tercero nos indica que, pese a los problemas que plantea, los resultados finalmente compensan y merecen la pena.
Tags: Autopromoción, compras

Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos