Seguridad: el arnés.
Hoy voy a hablar de un dispositivo del cual me declaro firme partidario, a pesar de ser uno de los mas rechazados por los profesionales y de los menos usados por los bricolajeros: el arnés.
Es incomodo. Si, para que decir lo contrario cuando no es cierto. Como toda sujeción o atadura aprieta, estira y limita los movimientos, y eso simplemente el arnés, cuando luego lo unimos a un punto de apoyo, y más si la cuerda es corta, aun limita más los movimientos.
Sin embargo, con todo y las incomodidades que tiene yo, al menos, soy partidario de él. Influye el que en mi casa tengo varios puntos altos: el tradicional de la antena en el tejado, pese a ser “solo” un segundo piso, desde la puerta principal, la caída es de un tercero y algo mas debido a la pendiente del terreno, un par de bombillas en el hueco de la escalera que quedan peligrosamente encima del mismo, la instalación de luces para iluminar el jardín en las esquinas de la casa, que aun no la tengo pero que esta prevista e ira por el tejado seguro que si pienso aun se me ocurre alguna mas.
Incomodo o no, a mí, el arnés me da tranquilidad. No es que haga las cosas sin cuidado. A la altura le tengo mucho respeto, pero al menos las hago sin miedo.
Tags: Arnes, Seguridad

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